Rodilla

Tanto la fisis distal del fémur como la proximal de la tibia son responsables de un gran porcentaje de crecimiento del miembro inferior. Aunque extremadamente infrecuentes, aparecen en esta localización tanto tumores malignos como benignos. La patología es tremendamente variada: osteocondrosis de polo inferior de rótula, de tuberosidad tibial, lesiones meniscales y ligamentosas en adolescentes, condromalacia rotuliana, luxaciones de rótula, dolores tendinosos en el niño deportista, inflamación articular... Es muy importante realizar una adecuada historia y exploración, localizar bien el dolor y completar el diagnóstico con las pruebas pertinentes.

Condromalacia rotuliana

Dolores detrás de la rótula que aparecen tras sentarse prolongadamente, subir escaleras… Como en los adultos la rótula alta y las malalineaciones rotulianas pueden ayudar a desencadenar los síntomas dolorosos.

   La mayoría de las veces mejora con fisioterapia, aunque en ocasiones se indica la artroscopia.

Enfermedad de Sinding-Larsen o epifisitis del polo inferior de la rótula

Aparece dolor en el polo inferior de la rótula y fragmentación del polo inferior. El dolor puede hacer necesario inmovilizar la rodilla durante dos semanas.


Osteocondritis disecante de la rodilla

En la mayoría de los casos es un hallazgo radiológico, aunque hay niños que presentan dolor y derrames de repetición asociados a la pérdida de continuidad de un fragmento de cartílago de un fragmento osteocondral. La mayoría se localizan en el cóndilo interno. Si la sintomatología es invalidante y prolongada en el tiempo puede requerirse de una inmovilización y en algunos casos de artroscopia para fijar o extirpar el fragmento, según sus características.

Enfermedad de Osgood-Schlatter

Frecuente en el adolescente activo que practica deporte de forma intensa. Dolor selectivo a la palpación en la tuberosidad anterior de la tibia, los síntomas se deben a microtraumatismos en el cartílago de crecimiento de la tuberosidad anterior de la tibia. El dolor ocurre sobre todo con el movimiento y cede con el reposo.

   Desaparece con la fusión de la tuberosidad tibial, sobre los 14-16 años. Mejora mucho con restricción de la actividad deportiva.


Lesiones meniscales

Los meniscos son necesarios para distribuir las fuerzas de compresión en la rodilla, juegan un papel en la estabilidad rotatoria de la rodilla. Muchas de estas lesiones son muy bien toleradas y si no es estrictamente necesario hay que evitar intervenirlos. Mención especial merece el menisco discoideo, que si se lesiona puede requerir tratamiento artroscópico.

Quiste poplíteo

Masa indolora y benigna en la parte posterior de la rodilla. En la inmensa mayoría de los casos desaparece espontáneamente.