Rodilla

Los dolores en la rodilla son de las consultas más frecuentes que se hacen en traumatología y además se ven en cualquier grupo de edad. Las patologías más frecuentes son los esguinces de rodilla, lesiones de los meniscos, roturas de ligamentos cruzados, dolor fémoro-patelar, luxación rotuliana y condromalacia rotuliana, tendinitis (add-ski, rotuliana, cuadricipital, pata de ganso...), lesiones del cartílago articular (osteocondritis disecante, osteonecrosis, úlceras condrales...) artrosis, fracturas, tumores....

Esguinces de rodilla

Los ligamentos colaterales medial y lateral de la rodilla pueden sufrir distensiones ante determinados traumatismos. La mayoría de estas lesiones producen mínimo derrame articular si son aisladas. Es muy importante diagnosticarlas adecuadamente y descartar otras lesiones graves que pudieran asociarse.

   En casi todos los casos el tratamiento es conservador y precisa de fisioterapia posteriormente.


Lesiones de los meniscos

La función de los meniscos de la rodilla es la difusión de las fuerzas de carga, así que se suelen lesionarse por presiones o torceduras anómalas, en general con el pie fijo en el suelo. El interno tiene menor movilidad, así que se desgarra 4 veces más frecuentemente que el externo. Se suelen deber a traumatismos importantes en jóvenes y con mínimos traumas se pueden producir roturas degenerativas en los pacientes más mayores.


Rotura del ligamento cruzado

El ligamento cruzado anterior es el que se lesiona con mayor frecuencia. Se suele lesionar por giro de rodilla en extensión máxima. Además de una adecuada exploración, se suele solicitar una resonancia para el diagnóstico. En general, se recomienda tratamiento quirúrgico en pacientes de menos de 35-40 años.

   La rehabilitación pre y postoperatoria son cruciales para un buen resultado.
Ejercicios de Rehabilitación Post-Operatoria

Bursitis

La bolsa pre-rotuliana se puede inflamar como consecuencia de traumatismos o por mantenerse arrodillado durante largos periodos de tiempo. Antiguamente se le llamó rodilla de beata.

La bolsa anserina se localiza en la inserción de los tendones de la “pata de ganso”. Puede inflamarse debido a un uso excesivo o entre los síntomas de inicio de la artrosis de compartimento medial.


Luxación de rótula, síndrome doloroso fémoro-patelar, condromalacia rotuliana

Estas patologías suelen compartir una determinada morfología de todo el miembro inferior que predispone a la luxación o al dolor fémoro-patelar. Las lesiones del cartílago de la rótula suelen aparecer como consecuencia del proceso a lo largo del tiempo.

Las luxaciones recidivantes de rótula suelen precisar tratamiento quirúrgico. Todas estas patologías se suelen beneficiar de tratamiento rehabilitador con fortalecimiento específico del vasto oblicuo medial del cuádriceps.


Tendinitis – entesitis

Pueden aparecer en toda la población, aunque se producen con mucha frecuencia en deportistas. Pueden aparecer tendinitis cuadricipitales en el polo superior de la rótula, tendinitis rotulianas, entesitis en la tuberosidad tibial anterior, tendinitis de los tendones de la pata de ganso, del bíceps femoral… Casi todos estos cuadros, una vez correctamente diagnosticados precisan reposo, fisioterapia y re-educación de cara a la incorporación a la actividad habitual.


Lesiones del cartílago de la rodilla

El cartílago de la rodilla se puede lesionar por traumatismos que provoquen úlceras condrales, y en dos cuadros llamados osteocondritis disecante y osteonecrosis. El primero afecta a jóvenes, se produce típicamente en cóndilo femoral interno. Los tratamientos conservadores pueden ofrecer buenos resultados en algunos pacientes; pero muchos necesitan cirugía.

   Hay diferentes posibilidades de tratamiento artroscópico o abierto que dependen del tipo y tamaño de la lesión, así como de la edad del paciente.

Quiste de Baker o quiste poplíteo

Suele provocar dolor con la actividad en la parte posterior de la rodilla y presencia de masa. Se suele localizar entre el tendón del músculo semimebranoso y la porción interna del gemelo. En adultos suele ser secundario a una artritis inflamatoria o al desgarro del menisco interno. El tratamiento se dirige pues hacia la causa que lo provoca.


Artrosis

La edad, el sobrepeso, la ausencia de meniscos y los traumatismos sobre el cartílago de la rodilla provocan degeneración del mismo, que es artrosis. Las primeras recomendaciones para el tratamiento de la gonartrosis son conservadoras, modificando hábitos y ayudándose de fármacos y ejercicios; pero en fases avanzadas suelen requerir cirugías por lo invalidantes que son. La prótesis de rodilla es una cirugía que se realiza con mucha frecuencia y con resultados buenos y excelentes en casi todos los pacientes.


Fracturas

Tanto la parte distal del fémur, la superior de la tibia como la rótula se pueden fracturar por traumatismos de diferente intensidad, menores cuanto mayor es el paciente.

Hay que hacer diagnóstico diferencial en el caso de la rótula con la rótula bipartita, que pueden ser hallazgos casuales en las radiografgías (más frecuente súpero-externo, por fusión incompleta de un centro secundario de osificación). Muchas de estas fracturas requieren tratamiento quirúrgico, y casi todas precisan inmovilización durante semanas y fisioterapia posterior. Es fundamental asimismo una adecuada profilaxis de la trombosis venosa profunda con heparina.