Artritis gotosa rodilla

Hiperuricemia y artritis por ácido úrico en la rodilla

by | 8/04/2024 | Artritis, Opinión, Rodilla

Hiperuricemia y artritis por ácido úrico en la rodilla

by | Apr 8, 2024 | Artritis, Opinión, Rodilla

La hiperuricemia es una afección caracterizada por niveles elevados de ácido úrico en la sangre, un fenómeno que puede desencadenar diversas complicaciones, siendo una de las más típicas la artritis por ácido úrico, o artritis gotosa. Este trastorno metabólico se presenta cuando el cuerpo produce en exceso este compuesto o no lo elimina adecuadamente, bien por predisposición genética, bien por determinados tratamientos o una dieta inadecuada, dando lugar a la formación de cristales de urato monosódico que se acumulan en las articulaciones, provocando inflamación en las mismas, con el consiguiente dolor.

La artritis por ácido úrico es una de las causas, aunque poco frecuente, de inflamación articular. Si bien su localización más habitual es el pie a nivel de la primera metatarsofalángica, las artritis por ácido úrico de rodilla (fig.1) es la segunda localización en frecuencia.

Rodilla hinchada por artritis gotosa

Fig. 1: artritis de rodilla izquierda

Síntomas de la artritis gotosa o por ácido úrico en la rodilla

 Los síntomas de la artritis gotosa suelen aparecer repentinamente y pueden incluir:

  1. Dolor intenso: Experimentarás dolor agudo y repentino en la rodilla afectada. Este dolor puede ser tan intenso que dificulte la movilidad y el apoyo de peso en la articulación.
  2. Inflamación: La rodilla afectada se inflamará, lo que resultará en hinchazón alrededor de la articulación. Esta inflamación puede hacer que la rodilla se sienta caliente al tacto.
  3. Enrojecimiento: La piel que rodea la rodilla puede volverse enrojecida debido a la inflamación.
  4. Limitación de movimiento: La hinchazón y el dolor pueden limitar la capacidad de doblar o estirar la rodilla por completo.
  5. Sensibilidad al tacto: La articulación afectada puede volverse sensible al tacto, y la presión sobre la rodilla puede provocar molestias adicionales.

El paciente habitual tiene entre 30 y 60 años y muchas veces no sabe que tiene alto el ácido úrico.

Cómo diagnosticar la artritis gotosa

Como antes hemos indicado, la clínica surge al depositarse en tejidos y cavidades articulares cristales de urato monosódico. Para ello, las concentraciones de ácido úrico han de ser superiores a 7 microgramos/decilitro, aunque no siempre se ven niveles elevados en sangre durante el ataque de gota.

En la consulta sacaremos líquido de la rodilla (fig 2) y podremos analizar, consiguiendo el diagnóstico.

Los ataques de gota recurrentes erosionan y destruyen la articulación. Por eso es muy importante la prevención y el tratamiento.

Infiltración por artritis gotosa

Fig 2: Artrocentesis de líquido para analizar de la rodilla.

Posibles desencadenantes de un ataque de gota

Los desencadenantes habituales de un ataque de artritis gotosa son:

  • Comida muy copiosa y /o alta ingesta de alcohol
  • Ayuno prolongado
  • Ejercicio físico de alta intensidad no habitual
  • Inicio del tratamiento hipouricemiante por bajada brusca
  • Intervención quirúrgica
  • Estrés psíquico

De todos los alcoholes, la cerveza puede provocar más síntomas porque es una levadura.

Tratamiento de la artritis por ácido úrico en la rodilla

El tratamiento para los síntomas en fase aguda consiste en AINEs, en ocasiones Colchicina (un medicamento que no todos los pacientes toleran bien, en ocasiones produce diarrea; por eso se dan dosis bajas de entre a 0,5-1 mg diario.

Las infiltraciones articulares de corticoides con anestésico local proveen generalmente de un gran alivio sintomático.

A largo plazo ha de seguirse tratamiento con Alopurinol o con Febuxostat. El seguimiento y tratamiento a largo plazo lo hace generalmente un médico reumatólogo.

La hiperuricemia y la dieta

Ante un ataque agudo de gota se debe aconsejar evitar las purinas en la dieta, aunque la eficacia de la dieta es limitada para solucionarlo, sí es importante para evitar empeorar.

Estas son algunas recomendaciones nutricionales sin te han diagnosticado hiperuricemia, independientemente de dónde se localice:

  • Si estas sufriendo un ataque de gota, evita consumir alimentos ricos en purinas.
  • Consumir abundantes cantidades de líquidos (hasta 3L), mayoritariamente agua, durante el ataque gotoso.
  • Incrementar el consumo de lácteos desnatados, frutas y verduras.
  • Reducir el consumo de alimentos altos en grasas saturadas y colesterol.
  • Disminuir o suprimir el consumo de alcohol, sobre todo de la cerveza, ya que contiene levaduras.
  • Si tienes sobrepeso, realiza una dieta baja en calorías, sin ayunos ni restricciones severas de hidratos de carbono hasta alcanzar el peso deseado.
  • Así mismo, si se tiene hipertensión o dislipidemias, realizar la dieta correspondiente.

Como guía, te mostramos una tabla de alimentos recomendables y no recomendables

Alimentos con un contenido elevado en purinas

Cubitos de sopa, extractos de carne, salsas con fondo de carne, caldos, vísceras (corazón, riñones, hígado), sesos, mollejas, caza, fiambres y embutidos, arenques, anchoas, mejillones, sardinas, boquerones, caballa, huevas y levadura de cerveza

Alimentos con un contenido moderado en purinas

Carnes y pescados, mariscos, verduras, espárragos, alubias, lentejas, garbanzos, habas, setas y champiñones, espinacas, guisantes, espárragos y coliflor.

Alimentos con un contenido insignificante de purinas*

Cereales y sus productos (trigo, arroz, pasta sopa, etc.), pan blanco, galletas dulces o saladas, pasteles, frutas, tofú, verduras (excepto las de la segunda lista), hortalizas, patatas, frutos secos, aceitunas, leche, yogures, helados, quesos, chocolate, caté y té, huevos, grasas y aceites (con moderación), mantequilla y margarina (moderación por su contenido en grasa), bebidas carbonatadas, bebidas de cereales, encurtidos, sal, azúcar, edulcorantes y vinagre.

Alimentos saludables

Los tomates y el ácido úrico

Los tomates son generalmente considerados bajos en purinas y, por lo tanto, no se espera que contribuyan significativamente al aumento de los niveles de ácido úrico en el cuerpo. Sin embargo, algunos estudios sugieren que pueden contener una cantidad moderada de purinas, aunque no en niveles tan altos como otros alimentos.

Adicionalmente, los tomates son ricos en vitamina C, la cual ha sido con la reducción de los niveles de ácido úrico en algunos estudios. La vitamina C ayuda a aumentar la excreción de ácido úrico a través de los riñones, lo que puede ser beneficioso para las personas que tienen problemas de hiperuricemia.

Conclusión

En conclusión, la artritis por niveles altos de ácido úrico se puede prevenir realizando análisis sanguíneos de forma periódica y una dieta adecuada. Podremos sospecharla ante una inflamación articular aguda de rodilla sin traumatismo en un varón entre 30 y 60 años. El diagnóstico es sencillo si se sospecha y el tratamiento evita problemas a largo plazo. Por ello, es importante que si reconoces algunos de estos síntomas, consultes a un especialista lo antes posible con el fin de que realice un diagnóstico adecuado y proponga el tratamiento más adecuado para tu situación personal.

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